“INSTITUCIONALMENTE CRECIMOS MUCHO”

Tomás Folchi, jugador de rugby de SITAS, dialogó con Minuto Cero sobre la actualidad que vive el club. También repasó su carrera y la etapa post descenso.

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PH: Alejandra Krickeberg.

Tomás Folchi, quien se destaca como apertura en SITAS, dialogó con Minuto Cero acerca de la actualidad del equipo en medio de la pandemia. También, recordó momentos vividos dentro del mismo, mencionó el crecimiento de la institución y más.

Como lleva la cuarentena y que le gustaría hacer cuando finalice: «La llevo bien. Como todos, entrenando mucho por Zoom. Por suerte tengo permiso para salir a trabajar, se hace más llevadero, ya que no estoy tan encerrado, digamos. Estoy esperando a que esto termine lo antes posible para volver a la normalidad, verse con amigos, trabajar normalmente, volver al club, entrenar. Es lo que todos queremos».

Pasando a lo deportivo, Folchi, que lleva más de 25 años en el club, destacó el crecimiento desde sus inicios hasta hoy: «La verdad que a nivel institucional lo veo muy bien, crecimos mucho. Pudimos tener nuestro propio gimnasio, algo que nunca hubiesémos creído, siempre estámos mejorando, con cosas nuevas, luces, canchas y ampliaciones. Tenemos un polideportivo, nos dan un espacio adelante. A nivel deportivo también, una cosa te lleva a la otra. Al crecer deportivamente, tenés más demanda institucional y en infraestructura. Yo creo que en los últimos años dimos un paso bastante grande en lo deportivo y en el juego, más allá de los dos descensos que tuvimos».

Con respecto a como estaba parado el plantel en el momento de frenarse la actividad, declaró: «Nos agarró en un buen momento, habíamos hecho una buena pretemporada, todavía asimilando el descenso y los momentos posteriores. El grupo venía bastante bien, muchos chicos jovenes se estaban entrenando. Habíamos tenidos dos amistosos, una gira por Santa Fe que estuvo muy buena. Este paráte nos partió al medio, nadie esperaba esto, pero en la parte anímica nos agarró bien».

Preguntado por si va a ser difícil adaptarse a la competencia, respondió: «Va a costar bastante tomar ritmo, porque no es sólo tomar el ritmo del rugby, creo que esa va a ser la peor parte, sino el ritmo de vida. Esto es un cimbronazo fuerte en todo sentido, las comidas, el sueño, el descanso. Con respecto al club, no es lo mismo entrenar ahí que en casa. En casa nos faltan elementos, lugar, espacio físico para hacer todo. Pero bueno, se va haciendo lo que se puede, y más que nada para mantener todo lo que se hizo durante el verano».

Luego, añadió que será más complejo que en otro deporte, debido a que esta disciplina implica mucho contacto y físico: «En ese aspecto puede ser un poco más difícil, al ser un deporte de contacto, uno siempre está acostumbrado a que en determinado tiempo se golpea. Al no tener la pelota en la mano, no te digo que se pierde todo, pero uno se desacostumbra bastante. Hay que buscarle la vuelta cuando regresemos, que sea lo más leve posible».

El rugbier, explicó como fue la etapa post descenso a la Primera B, por medio del repechaje, y como se trabajó lo anímico: «Fue una etapa muy dura. Pudo ser inesperado, pero cuando llegas a esos partidos, no importa como llega cada uno y quien es el favorito, hay que ir a jugarlos. Planteamos un muy mal partido, tuvimos una muy mala tarde, San Patricio también hizo lo suyo. Costó mucho la parte anímica, tratamos de aprender de ese tipo de cosas, de esos momentos. Hay muchos chicos jovenes en el plantel, que no es la mejor manera, pero también pueden aprender de estas situaciones. Hay que tener en cuenta lo que hicimos mal para no repetirlo, seguir para adelante y dar vuelta la página para encarar el año de la mejor manera».

Acerca de la motivación del jugador al quitar competencia, lo que se rumorea desde URBA, aseguró: «Se están diciendo varias cosas, como se va a modificar el torneo y todo. La parte motivacional para un jugador es muy difícil, sabiendo que no hay competencia, también se habló de que no va a haber ascensos y descensos. Es como jugar por nada, si no tenés un objetivo para el final del año, es medio complicado. Yo creo que con esto que estámos pasando, la falta de club, amigos y de jugar, cualquiera se conforma. Sabemos que falta para que se habiliten los partidos y los eventos deportivos, no creo que lleguemos a jugar campeonatos, pero mientras haya amistosos, vamos a estar conformes».

Folchi, admitió que se siente querido y un referente en el conjunto del Palomar: «Si, se puede decir que un referente, más que nada por el tema de mi vida dentro del club, juego desde los cinco años. Mi papá jugó acá, entrenó en la primera muchos años, la cancha número uno tiene su nombre. No sé si palabra es referente, sino alguien muy del club. Todos te hacen sentir eso, yo me siento así porque es como mi casa. Soy muy hincha del club, además tengo la suerte de compartirlo con mi familia».

El lugar que ocupa SITAS en su vida: «Te diría que prácticamente todo. Hoy para mí el club es amigos, familia, tengo a todos ahí. Mi papá fue quien más me inculcó el amor por el club. obviamente que mi mamá siempre estuvo acompañando. Trato de transmitir también ese amor, porque SITAS me dio todo. Sinceramente, todo lo que pasé en mi vida, lo pasé ahí adentro y con su gente».

Si bien Tomás vivió diferentes epocas allí, eligió un momento especial: «En todos estos años viví muchas cosas, lindas y no tan lindas. El mejor recuerdo que tengo en el club es el año 2016, el primer ascenso a Primera A, los últimos cinco o seis partidos. No daban los números por ningún lado, se tenían que dar los resultados, teníamos partidos muy complicados, había que ganar con bonus. Miramos para adelante, nunca nos dimos por vencidos y esos últimos partidos fueron increíbles. Después lo terminamos decorando con el ascenso en San Fernando».

El recuerdo del drop de larga distancia ante San Fernando: «Lo recordamos por la distancia, más que nada. Siempre me gustó patear drops, lo he hecho a veces mal y otras bien, pero ese día justo se dio. Mi compañero, tres segundos antes, me dijo ‘cuando te la pase, vos pateas un drop’. Despeja el apertura del rival, él recibe, me la pasa, pateo y por suerte la enganché bárbaro».

El apertura nos contó a que se dedica, además del rugby, y como divide sus tiempos: «Trabajo de visitador médico. Trato de acomodarme los tiempos como para poder hacer todo, obviamente que hoy mi trabajo no es normal, estoy haciendo más o menos lo que puedo. Intento salir lo menos posible, si bien lo estoy haciendo, pero miedo de hacerlo no tengo. Igualmente, tengo todos los cuidados y precauciones necesarias».

Para concluir, afirmó que ve lejos el retiro y le gustaría seguir ligado a la institución: «Hoy tengo 31 años, van a ser trece años que juego en Primera. Se va acercando el retiro, la verdad que no lo tengo pensado todavía, me siento bien. Mi idea es jugar hasta donde pueda y disfrutarlo al máximo. Cuando termine mi carrera como jugador, voy a estar ligado al club en lo que se necesite».