PREOCUPANTE

El Gallo volvió a tener una mala tarde y perdió su tercer partido de manera consecutiva. Fue 2-1 para Independiente Rivadavia, en Mendoza. Kevin Gissi convirtió el tanto del equipo de Sialle.

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Sobre el final, Alvarenga tuvo el empate pero la pelota se estrelló en el travesaño. Foto: Prensa Oficial Morón.

Morón juega mal y se aleja del lote de punta. Aquel equipo duro de las primeras fechas, hoy es un simple recuerdo. En los últimos tres partidos, derrota mediante, recibió seis goles y convirtió tan solo uno: el empate transitorio de esta tarde, en los pies de Kevin Gissi.

El primer tiempo fue malo. Morón, falto de fútbol, no logró incomodar a Independiente y, para colmo, se fue al descanso abajo en el marcador. A los 24 minutos, Matías Viguet desbordó sobre el sector de Matías Cortave y envió el centro, Salvá no salió, los centrales no cortaron y por el segundo palo apareció Marcioni para empujarla.

Para el complemento, Sialle repitió el libreto de los últimos encuentros: ingresaron D’Angelo (en reemplazo de Chacana), para jugar de enganche y enviar a Ramírez a la banda, y Kevin Gissi (en lugar de Lavezzi) para tener una referencia en el ataque.

Los cambios se hicieron notar. El Gallo cambió de actitud, fue más agresivo y, a los tumbos, llegó al empate. A los 25, el ingresado Gissi aprovechó una desatención del arquero Aracena, que chocó con Colombo, para llevársela y poner el empate transitorio.

Con el empate, La Lepra reaccionó y volvió a meterse en partido. Primero avisó Klusener, que se lo perdió con el arco vacío. Más tarde, Suraci probó desde lejor y Salvá despejó al corner. Pero tanto va el cántaro a la fuente… Que al final la rompe: A los 33 minutos, luego de un tiro libre desde la derecha, Colombo cabeceó una pelota que parecía perdida en el segundo palo y Klusener apareció sin marca para estampar el 2-1 definitivo.

Para los últimos minutos del juego, el DT del Gallo mandó a la cancha a Damián Akerman a buscar el empate «como sea». Desde lo futbolístico la imagen fue la misma, pero aún así el cotejo podría haber terminado en empate. Con tiempo cumplido, Fabricio Alvarenga apareció sin marca por el sector derecho del ataque y reventó el travesaño del arco custodiado por Aracena.

Fue 2-1 para Independiente, que regresó al triunfo luego de cinco encuentros y lo hizo de forma justa. Morón fue superado a lo largo de los noventa minutos, sin ideas para atacar y endeble cuando lo atacan. Para la estadística, desde febrero de 2014 no perdía tres partidos de forma consecutiva: 0-2 vs. Los Andes, 0-2 vs. Acassuso y 2-3 vs. Platense.

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