Contar con la mayor cantidad de futbolistas posibles debe ser una de las principales necesidades de un entrenador para poder llevar a cabo su trabajo. Sin dudas, este no es el caso de Walter Otta.
El director técnico del Deportivo Morón está padeciendo las lesiones de sus futbolistas al punto de tener prácticamente un equipo entero entre lesionados y jugadores con molestias. La seguidillas de partidos debido a la participación en la Copa Argentina sumado a algunos golpes y fatalidades, hicieron que el entrenador no pueda tener a disposición nunca a todo su plantel.
Para el último partido ante Juventud Unida de Gualeguaychú, Otta no pudo contar con Gerardo Martínez, Rodrigo Díaz, Leandro Guzmán y Nicolás Ramírez por diversas molestias. Antes, había perdido a Juan Ferreira, Matías Tabak y Javier Pérez. De los últimos tres, solamente el defensor estará en condiciones de regresar ante Agropecuario el próximo lunes por la noche. Pero la lista no termina ahí. Durante el encuentro en Entre Ríos debieron abandonar el campo de juego Javier
Rossi, Franco Racca y Matías Pardo.
Casi un equipo completo con dolencias, en puestos claves, que conspiran para encontrar el mejor funcionamiento del equipo.
En la práctica de este miércoles, en el Nuevo Francisco Urbano, Guzmán, que trabajó con el kinesiólogo al igual que Ramírez y Díaz, tiene chances de estar el próximo partido como así también Ferreira, que ya está está a disposición del cuerpo técnico. Por su parte, el ‘Bicho’ Rossi realizó trabajos livianos y Matías Pardo no pudo entrenarse con normalidad debido a un fuerte golpe.
Así, con más dudas que certezas, prepara el ‘Gallo’ su próximo compromiso. Una verdadera enfermería…