En junio de 2008, Minuto Cero (por entonces en su edición en papel) sacaba a la calle su ejemplar número 20. Y como era costumbre, en la contratapa siempre salía una entrevista a alguna personalidad destacada del deporte local. Entonces, la contratapa de esa edición fue dedicada al gran Roberto “Beto” Lossino, el eterno Jefe de Prensa de Deportivo Morón y que el domingo falleciera a sus 90 años.

Desde Minuto Cero nos pareció que el mejor homenaje que podíamos hacerle a uno de los pilares fundamentales y fundacionales del “Gallo” era volver a publicar la entrevista que le hicimos entonces. Es una forma de seguir sintiéndolo cerca.

“ESTO ES MORÓN Y UN SEGUNDO PUESTO NO SIRVE”

«El viejo Beto» (como se lo conoce) vive en Entre Ríos y Belgrano, Morón, desde que nació. Tiene 79 años y es socio de Deportivo Morón desde hace 60. Por ese entonces, Morón se llamaba «Los Piratas». Lleva 55 años como directivo. Sigue barriendo y limpiando las cabinas de transmisión después de cada partido. Dice que «en un club no hay jerarquías»

– Es parte de Deportivo Morón desde que se creó, allá por 1947. ¿Cómo se hace una persona hincha de un club de fútbol que recién abre sus puertas?

– Yo estaba con Rafael Grosso en un club de barrio que cerró sus puertas. Ese mismo mes, el 19 de junio específicamente, se funda Deportivo Morón. Era un club de fútbol solamente. Es más, ni siquiera se llamaba así. Antes fue Sportivo Morón, pero cuando recién se creó era «Los Piratas».

– ¿Y cómo se acercó a «Los Piratas»?

– Yo conocía a Lorenzo Capelli, uno de los primeros presidentes que tuvo Morón. Me gustó mucho lo que estaba haciendo y me uní a él. Y me fui quedando. Esto ya era empezando la década del ’50.

– ¿En qué cargo empezó a ser parte de la comisión directiva?

– Arranqué siendo Vocal. Fui también Secretario y Tesorero. Hoy estoy al frente del departamento de Prensa por pedido del presidente (Alberto) Meyer. Se vé que me sigue dejando por la experiencia. Pero sé que sería bueno que yo dé un paso al costado para dejarle el lugar a alguna otra persona que le interese.

– ¿Qué diferencias hay entre el club que conoció allá por los ’50 y el de hoy?

– En un principio no sabíamos qué hacer. De hecho, al principio, cuando éramos «Los Piratas» eramos un club muy de barrio. Muy familiar. Ni siquiera había horarios, ni sponsors, ni nada. Hoy todo eso quedó en el recuerdo. Y en tanta historia conocí a grandes maestros como Lorenzo Capelli, Rafael Grosso, Francisco Urbano, Raúl Di Carlo. Hoy en día también hay mucha gente capaz. Por eso, por haber conocido tanta buena gente, me considero una persona con mucha suerte.

– Entre todos esos, debe haber habido alguno que más admiró.

– Sin dudas «El Tano» Urbano. Como dirigente y como amigo. El Tano era pura nobleza, pura sencillez. Tenía su carácter especial, pero era un hermano. Otro que también era un hermano, aunque verdaderamente era mi cuñado porque se terminó casando con mi hermana, fue Rafael Grosso. Un tipo que siempre buscó la pacificación y la unidad del club. Como te dije antes, hoy en día también hay gente muy capaz en la comisión directiva.

– ¿Conociendo tanta gente se le hizo difícil participar de esta última elección de autoridades?

– Sin dudas. De hecho no fui a ningún medio, no hice nada. Tengo grandes amigos en las dos agrupaciones. Mirá, ni siquiera usé ni usaré jamás la palabra «opositores». No son opositores. Son gente que piensa de otra manera pero que es muy capaz también. Y yo nunca quise perder esos afectos.

– ¿Qué opinión le merece el traslado del estadio?

– Es muy difícil. Si lo pienso con el corazón es una cosa y si lo pienso con la cabeza es otra. Con el corazón, yo quiero quedarme acá (se emociona). Conocí esto cuando era un campo con cascotes y ahora es un estadio. Si lo pienso con la cabeza, necesitamos un mayor crecimiento y por eso tenemos que mudarnos. Mi error fue haberme quedado tantos años. Esto es como mío. Todo lo que hago acá, lo hago en mi casa. Acá limpio y barro las cabinas de transmisión. Y en mi casa también limpio y barro. Y a veces me canso. Pero estoy contento porque conocí tanta gente, de tantos clubes, que vaya a donde vaya no necesito mostrar credenciales. En todos lados saben que soy «El Beto» Lossino.

– ¿Cuál fue la mayor alegría que le dió Deportivo Morón?

– El ascenso en 1959. Ese grupo que formó Don Francisco Acosta Ramírez era bárbaro. Pero no todas fueron alegrías. En el ’77, cuando descendimos, yo era Secretario del club. Desde que supimos que se nos venía encima el descenso, no pude dormir. En serio, no dormía.

– Durante 55 años accedió a diferentes cargos en la comisión directiva. ¿Nunca quiso ser presidente?

– Hace poco tiempo me lo ofrecieron. Pero dije que no estaba en condicones. Hay mucha gente más apta que yo. Conmigo buscaban a alguien que promoviera la unidad de todas las agrupaciones. Pero no puedo hacer eso por lo que antes te dije. Para mí son todos amigos. Te digo más, ¿ves las chicas que trabajan de administrativas, por ejemplo? Para mí no son empleadas del club. Son gente que trabaja a la par mía y de todos los que formamos parte. No hay cargos más jerárquicos que otros.

– ¿Se puede ser presidente del club sin ser empresario o es una condición sinecuanon?

– Hoy sí. Se puede. Y ayer también. Sólo se necesita gente que acompañe, tener convocatoria. No hablemos de poner plata porque gracias a Dios el club está muy bien económicamente y no se necesita poner ni un peso.

– ¿Se sufren más las derrotas deportivas o las institucionales?

– En 1977, como te mencionaba, cuando descendimos, fue terrible. Yo no podía dormir, no podía levantarme, no podía hacer nada. Pero es fútbol. Y siempre va a haber otro campeonato para ascender. Las derrotas institucionales son terribles. Como la convocatoria de hace unos años que por suerte se pudo levantar gracias a esta comisión directiva y a la gente que apoyó. Esta es gente buena. Y los muchachos de la hinchada también son gente buena. Son muy respetuosos. Yo los respeto mucho y ellos me respetan a mí.

– Hablando de hinchas, ¿le está yendo mejor al club sin hinchada visitante?

– Creo que sí. De hecho, hay otros clubes más perjudicados que Morón. Pero en lo personal, me gustaría que vuelvan las hinchadas visitantes.

– ¿Qué le está faltando hoy a Deportivo Morón?

– En lo institucional se está cumpliendo con la mayoría de anhelos que teníamos socios y directivos. En lo futbolístico nos falta un poco de suerte. Siempre estamos peleando la punta. Pero esto es Morón y no sirve el segundo puesto. En la última conversación que tuvimos con (el ex DT Salvador) Daniele le dijimos que habíamos levantado la convocatoria, que habíamos comprado un predio y que no se le debía un peso al plantel. Y le dijimos que un segundo puesto no sirve.

– Se nota en la bronca de los hinchas.

– Es lógica la crítica después de habernos perdido tres posibilidades de ascender. Pero los socios tienen que estar tranquilos. Desde la comisión directiva tenemos que hablar constantemente con los socios para explicarles absolutamente todo.

– ¿Cuánto Lossino más habrá?

– Un montón. Lo mío es muy humilde, muy sencillo. Y me hace muy felíz que me sigan teniendo en cuenta porque me hacen sentir útil a los 79 años. Aunque si sigo así, a los 100 voy a tener que parar (risas). Igualmente, en 56 años de casado, le sigo diciendo a mi esposa que este es el último año.