Era quizás la chance de olvidarse definitivamente de los promedios para empezar a pensar en algo mas, sin embargo, Morón no pudo sellar un triunfo que parecía sentenciado por lo exhibido en la primera mitad y debió conformarse con el punto del empate que sirve para el objetivo primario de engrosar el promedio.
Con los regresos de Nicolás Martínez y Nicolás Ramírez y la presencia de Matías Pardo junto a Gerardo Martínez en el banco de suplentes, el panorama del Gallo para medirse ante el equipo de Carlos Mayor era alentador, ya que parecía que todo estaba servido para que finalmente sea la noche en la que los dirigidos por Walter Otta dejen de mirar la tabla de abajo para empezar a relojear la de arriba.
Urgido por su necesidad de puntos, el visitante intentó plasmar su juego y en el inicio del partido insinuó con algunas situaciones creadas mediante la pelota parada. Claro está que esto había sido previsto por Morón y en el primer contraataque que supo desplegar, anotó la apertura del marcador. Emmanuel Giménez encabezó la contra que luego fue conducida por Rodrigo Díaz y en última instancia definida por Javier Rossi, quién por detrás de todos, apareció para doblegar a Navarro y así gritar su séptimo gol en el certamen.
Desde el gol hasta que culminó el primer tiempo, el Gallo manejó a su merced los hilos del encuentro. Rodrigo Díaz, encendido, hizo jugar a Morón y permitió por momentos que desde la platea bajen los primeros aplausos y hasta algún que otro “Ole”. La diferencia pudo ser mas amplia pero ni Rossi ni Giménez acertaron al arco y es por eso que pese a ser ampliamente superior, el conjunto de Otta se fue al descanso con un gol de ventaja.
Para el segundo tiempo, Mayor metió mano en el banco y mandó a la cancha a Gabriel Morales y Osmar “Malevo” Ferreyra, imprescindibles para que el elenco correntino cambie la pálida imagen de la primera mitad y llegue al empate. Con su zurda, intacta como en sus tiempos en River Plate, Ferreyra levantó un centro desde la izquierda que encontró en soledad en el borde del área chica al implacable goleador, Pablo Vegetti, que con un violento cabezazo fusiló a Milton Álvarez para marcar el 1 a 1.
En los minutos posteriores al gol visitante, el nerviosismo se apoderó de Morón y allí fue donde surgió la figura de Álvarez para sostener el resultado, con algunas atajadas memorables.
A los 26 llegó la expulsión de Charles en Boca Unidos y ahí fue donde se generó el contexto para los ingresos de Damian Akerman y Gerardo Martínez, que intentaron torcer el rumbo del partido sin demasiada suerte, ya que pese a generar varias situaciones no pudieron doblegar al arquero del elenco correntino.
Con el pitazo de Bruno Bocca llegó el cierre del duelo y con él, un nuevo punto para ambos equipos que parece ser valorado de diferentes formas, ya que para Boca Unidos poco sirve en su intención de salvar la categoría y a Morón le permite acercarse un pasito mas a esa cantidad de unidades necesarias para olvidarse de cualquier problema relacionado con el descenso.
El Gallo seguirá su camino en el torneo el próximo martes donde visitará a Quilmes desde las 21:05, donde buscará conseguir la victoria que tanto necesita, la misma que de local una vez mas se le volvió a escapar.

