Después del revés sufrido en Tucumán, Morón encontró rápido consuelo en su casa: le ganó 2-0 a Temperley, que se ubicaba en el cuarto lugar.

Goles psicológico los del Gallo. En el amanecer del partido y del complemento: primero con Berterame y luego Coronel. Más allá de este resumen linguístico, el partido tuvo un claro dominador y éste si hubiese estado más fino en el último pase, hubiese goleado.

Morón desniveló con los pies de Santiago Coronel, quien fue indescifrable para los volantes y defensores de Temperley. Conjuntamente con Berterame marcaron la diferencia y le permitió a su equipo tener un juego fluido de tres cuartos de cancha en adelante.

La diferencia de velocidad e intensidad fueron factores decisivos para entender el 2-0 final. Morón siempre se mantuvo en ritmo y el «Gasolero» jugó con una marcha menos.

Con esta victoria Morón vuelve a puestos de reducido- quedó octavo con 23 unidades) y Temperley cae al quinto lugar. En la próxima jornada e Gallo visita a San Telmo, último en la tabla.