En el marco de la fecha 19 del Segundo Torneo de la Primera D, se enfrentaban Centro Español y Argentino de Rosario en el Estadio Sacaan, en un partido que definía el futuro del certamen. Sin embargo, tuvo un desenlace vergonzoso.

En un encuentro bastante duro, el Gallego fue un poco más y se puso en ventaja a los 21 minutos por medio de Felipe Senn. El panorama iba a ser aún más favorable para el local, a la media hora de juego el Salaito se quedó con diez jugadores por la expulsión de Joaquín Valenzuela.

Pero, a los 35′ el cotejo fue suspendido por el árbitro debido a amenaza de tormenta eléctrica, luego siguió la lluvia, aunque tan sólo duró unos minutos. Ambos equipos se fueron a los vestuarios, esperando por una decisión.

El agua cesó, el sol salió nuevamente en la tarde de Ituzaingó y el campo de juego se encontraba en perfectas condiciones para reanudar el partido. Pero Axel Pogge inexplicablemente no pensó lo mismo, dando por finalizado todo desde su vestuario y señalando que el clima no permitía que la pelota siga rodando. Incluso, se ignoró la afirmación del club local al responder que había electricidad, algo que consultaron desde AFA.

Lo que iba a ser un partido decisivo, el más importante del campeonato, terminó siendo un papelón más en el fútbol argentino. Cabe destacar, el cotejo comenzó 16:30hs, estaba pactado para 15:30hs, debido a que el elenco rosarino tuvo inconvenientes con el micro que los trasladaba.