Sin dudas que el 2016 no será un año más en la vida de Nicolás Laprovittola. Es que el base, surgido de las divisiones menores del Deportivo Morón, pegó el gran salto de su carrera y a los 26 años se convirtió en jugador de San Antonio Spurs, en la NBA, y con Emanuel Ginóbili como compañero.
Luego de comenzar el año en España (jugó en Estudiantes de Madrid en la Liga ABC), participó de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con la Selección Argentina en un Torneo especial para el Básquet nacional ya que se dio un recambio del que Nicolás forma parte como la continuación de la “Generación Dorada” que supo tener a Ginóbili, Carlos Delfino, Andres Nocioni y Luis Scola.
Tras los J.J.O.O., “Lapro” realizó la pretemporada con los Spurs y en octubre llegó la confirmación oficial y firmó su contrato para emprender el desafío más importante de su carrera profesional.
Las primeras sensaciones tras confirmarse su llegada al básquet más competitivo del mundo fueron de alegría: “Es diferente a lo que yo estaba acostumbrado, estoy disfrutando de todas estas cosas. La verdad estoy tranquilo, sentí que me demostré que puedo jugar a este nivel, no me achiqué con nadie”, explicó.
Sobre su rol en el equipo, detrás de uno de los mejores de mundo en su rol, como Tony Parker, explicó que «no es fácil. Soy un tipo que le gusta estar en la cancha, que siempre jugó mucho tiempo. Lo principal es estar tranquilo, estar bien de la cabeza. Desde un principio yo sabía que este iba a ser mi rol» y no se arrepiente de la decisión que tomó: “Es la NBA. Es San Antonio. Es una de las mejores franquicias de esta liga. Es diferente por estar acá, por estar por Manu», cerró el base de la selección nacional que pegó el salto más grande de su carrera en 2016.

