En el inicio del encuentro, Centro Español intentó ser protagonista y contó con algunas aproximaciones, pero no logró tener el juego asociado que lo caracteriza debido al estado del campo de juego. Por su parte, Cambaceres buscó con pelotazos, salteando el mediocampo, y careció de profundidad.
A los 23 minutos, luego de un tiro libre, Ezequiel Gayoso la bajó al área chica e Ignacio Dursso la empujó hacia la red, desatando la locura y el festejo de los allegados del Gallego. Más tarde, el delantero tuvo otra ocasión que definió por encima del arquero, pero la pelota salió apenas desviada.
En la segunda parte, cuando el reloj marcaba 5´´ , Elías Torancio se fue expulsado por una dura falta contra Nicolás López. El árbitro Matías Bignoli, de muy flojo arbitraje, le mostró la roja y dejaba al dueño de casa con diez.
El panorama parecía ser aún más favorable para los dirigidos por Espinoza y Fukuoka. Sin embargo, no conseguía liquidar por medio de la contra, mientras que el Rojo de Ensenada iba a tener su momento y lo aprovecharía. Luego de un remate al palo y otro al travesaño, Lautaro Cossio estableció el empate a los 29´.
Centro se replegó y aguantó los ataques del local, que tenía la obligación de ganar. De esta manera transcurrió el tiempo y el visitante obtuvo su premio.
Tarde soñada para Centro Español, un día que la institución no olvidará, y un plantel que escribe su nombre en las páginas doradas del club. El conjunto de Villa Sarmiento apostó a un proyecto que dio sus frutos, dio claras muestras en los últimos torneos, y hoy es campeón por primera vez. Además, disputará una nueva final por el ascenso, en caso de que sea otro equipo el ganador del Clausura.

