Nueve años tienen. Tan sólo nueve años. Y con nueve años soñaron lo que la mayoría de chicos de su edad no sueñan. O mejor dicho, sueñan pero no pueden plasmar. Y estos chicos lo soñaron, lo hicieron, lo cumplieron y lo lograron. Nada más ni nada menos que consagrarse campeones en Italia ganándoles contundentemente a todos los equipos que tuvieron enfrente para dejar en claro que la Argentina es tierra de campeones y que el 77FC es sin dudas, una gran cuna de héroes.

Pero vamos a explicar la cronología. A comienzos de año, el matrimonio de Luis y Sonia Lúquez se metieron un objetivo en la cabeza: Llevar a los chicos categoría 2005 y 2006 a jugar el Torneo Internacional de Fútbol “San Vito” que se juega en San Gregorio Magno, Salerno, Italia. Fue la edición número 17 de este torneo internacional.

Ésta fue la segunda vez que el 77FC fue invitado. El año pasado fue la categoría 2004 que logró el Scudetto. En este caso, el matrimonio Lúquez decidió redoblar la apuesta y mandar a dos categorías representando al club del oeste. La 2005 y la 2006.

De esta forma, el 15 de junio y con una mochila cargada de una sola ilusión: salir campeones, partieron estos pequeños héroes que hacía tanto tiempo se entrenaban de cara a este objetivo. Bajo la conducción técnica de Sebastián Sibelli y preparados físicamente por Alejandro Feldman, los chicos partieron con destino al viejo continente acompañados, además, por el presidente del Club, Luis Sibelli, por la coordinadora y alma del viaje, Sonia Lúquez y por algunos padres.

El torneo en sí consistió en dos zonas de cuatro equipos internacionales en cada grupo. La 2005 por un lado y la 2006 por otro que jugaron motivados por una gran hinchada propia y por carteles con la leyenda “Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”. La 2005 perdió la semifinal por penales y consiguió un más que meritorio tercer puesto. Y la 2006 logró el campeonato tras vencer por 4 a 1 a los italianos del Millenium. El gol de la final fue el único que recibieron en contra. Después del torneo, los pequeños héroes tuvieron la oportunidad de sumarle al viaje la posibilidad de ver al Papa Francisco desde lejos, conocer el Coliseo, Pompeya y otros lugares intercambiando amistad con sus pares italianos.

Sin dudas hay experiencias que marcan. Experiencias que suman riqueza. Y ésta es una de esas que quedarán en la retina y en la memoria de todos y cada uno de los protagonistas. De los grandes y de los chicos. Y de los chicos, sobre todo, por esa inexplicable sensación de haber cumplido el objetivo trazado. Porque el trabajo y el esfuerzo, siempre tiene su recompensa.