«Los clásicos son partidos aparte», dice la frase. Así, lo entendió Deportivo Morón. Lo luchó y lo ganó con justicia. Eso sí, con esa justicia que se puso en duda cuando Rescaldani cayó en el área y Sebastián Martínez marcó penal. Picardía del delantero que se dejó caer cuando sintió las manos del defensor en su espalda. Santiago Coronel ejecutó con mucha tranquilidad y puso el 1-0. Ese marcador no se movería más.

En el medio existieron muchos matices: la reacción de Chicago, la férrea defensa de Morón y le mentalidad ganadora de Nardozza.

El «torito» vendió cara su derrota. Por momentos inquietó el arco de Josué´ Ayala: la más clara la tuvo Curruhinca , en el inicio del complemento, cuando remató de zurda y acertó el poste derecho de Ayala.

Por su parte, Morón defendió bien los embates de Chicago, pero sufrió más de la cuenta porque no tuvo la claridad para finiquitar los contragolpes. La última puntada fue errática.

Lo cierto es la victoria en el clásico, la cuarta consecutiva en un torneo que ya lo mira en puestos de reducido (ocupando ese último sitio junto a San Martin de Tucumán y Defensores de Belgrano), pero sobre todo, la mano del DT. Nardozza y su espíritu ganador le cambiaron la cara al Gallo.

Morón alcanzó los 20 puntos y la próxima fecha visita a San Martín de Tucumán.